domingo, 24 de julio de 2011

Capitulo 32

Holaa pues este capitulo tambien fue traducido por Arispell! Espero q les guste mucho, es uno antes de uno muuuy importante! :D
El siguiente capitulo no se los prometo para mañana, simplemente no prometo subir un capitulo diario aunque ya me los hayan mandado, intentare subirlos asi, pero no lo prometo, estoy un poco...  bueno tengo algunos lios personales y cosas asi >__<. Muchas ganas tengo de dejar el proyecto y todo lo demas y dormirme un mes, pero veo todos los comentarios de agradecimiento a los traductores y a mi, comentarios de espere 2 años, 1 año etc.. para leer la continuacion, pienso que asi yo estaria si no lo hubiera podido leer en ingles y todo el trabajo de los traductores! quiero hacer valer su esfuerso llevando bien el proyecto :) asi que bueno estare por aqui.
Q sean felices n_n

Capitulo 32
Sangre y ceniza

Las hojas sonaban bajo mis pies a medida que caminaba a través del bosque al norte de la universidad. La pálida luz de luna que se filtraba a través de los desnudos arboles no era suficiente para ver con claridad, pero yo había hecho este viaje varias veces en el ultimo ciclo y conocía el camino de memoria. Olia el humo del bosque desde antes de escuchar voces y tenues antorchas atraves de los arboles.

No era realmente un claro, sino que solo un escondido espacio silencioso detrás de un acantilado. Unas pocas piezas de cantera y el tronco de un árbol caído otorgaban asientos hechos a medida. Había hecho la chimenea unos pocos días atrás. Tenia sobre un pie de profundidad y seis de diámetro, alineada con piedras. Contenía la pequeña fogata que actualmente teníamos ahí.

Todos los demás ya estaban ahí. Mola y Fela compartian una larga banca. Wilem estaba sobre una piedra, Sim estaba sentado con las piernas cruzadas en el piso, moviendo el fuego con un palo.

Wil me miro a medida que salía de los arboles. A la luz de las antorchas sus ojos se veían oscuros y ahogados. El y Sim habían estado cuidándome por casi dos ciclos completos. “Llegas tarde” dijo.

Sim levanto la mirada para verme, alegre como siempre, pero había signos de cansancio en su cara también. “¿Esta terminado?” pregunto el, ansioso.

Yo asentí. Desabotonando mi puño, enrolle mi manga para revelar un disco de hierro ligeramente mas grande que un común penique. Estaba cubierto con fina sigaldría y adornado con oro. Mi recientemente terminado gram. Estaba sujetado contra el interior de mi antebrazo con un par de cuerdas de cuero.

Una aclamación se elevo en el grupo.

“Interesante forma de usarlo” dijo Mola. “A la moda de un jinete bárbaro.”

“Funciona mejor en contacto con la piel” explique. “Y necesito tenerlo fuera de la vista, ya que no se supone que sepa como hacer uno.”

“Practico y con estilo” dijo Mola.

Simmon se sorprendió y emociono, acercándose para tocarlo con un dedo. “Se ve tan pequeño--aaaahhhh!” lloró Sim saltando hacia atrás, agitando su mano. “Maldito calcinado” juro, avergonzado. “Lo lamento. Me sobresalto, es todo”.

“Kist y crayle” dije, mi propio corazón estaba acelerado. “¿que ocurre?”

“Alguna vez has tocado uno de los florines de Arcano?” me pregunto. “ Uno de esos que te dan cuando llegas a ser un arcanista completo?”

Yo asentí. “Una especie de zumbido. Hizo que mi mano se paralizara, como si hubiese caído dormida.”

Sim apunto hacia mi gramo, agitando su mano. “Se siente como eso. Me sorprendió.”

“No sabia que los florines actuaran como grams también” dije. “Tiene sentido.”

“¿Lo has probado?” pregunto Wilem.

Sacudí mi cabeza. “Seria extraño para mi probarlo en mi mismo” Admití.

“¿Quieres que uno de nosotros lo haga?” Simmon se rió. “Tienes razón, eso es perfectamente normal.”

“También pensé que seria conveniente tener un medico cerca.” Apunte en la dirección de Mola. “Solo por si acaso.”

“No sabia que iba a ser necesaria en mis capacidades profesionales esta noche” protesto Mola. “No traje mi botiquín.”

“No será necesario” dije a medida que sacaba un bloque de cera simpatica de mi capa y la ofrecía. “¿Quien quiere hacer los honores?”

Hubo un momento de silencio, entonces Fela estiro su mano. “Yo hare el muñeco, pero no lo pinchare con un alfiler.”

“Vhenata” dijo Wilem.

Simon se encogio de hombros. “Perfecto, yo lo hare. Supongo.”

Yo extendí el bloque de cera hacia Fela y ella comenzó a entibiarlo con sus manos. “¿Quieres que use cabello o sangre?” pregunto suavemente.

“Ambos” dije, intentando no permitir que se viese mi creciente ansiedad. “Necesito estar absolutamente seguro de que voy a ser capaz de dormir en las noches.” Saque un alfiler, pinche el dorso de mi mano y vi una brillante cabeza de sangre aparecer.

“Eso no funcionara” dijo Fela, aun trabajando la cera con sus manos. “La sangre no se mezcla con la cera. Solo la manchara y se saldrá.”

“¿Y como conseguiste ese caramelo de información?” bromeo Simmon inquieto.

Fela se sonrojo, bajando su cabeza un instante, causando que su largo cabello cayera sobre sus hombros. “Velas. Cuando haces velas de color no puedes usar un tinte basado en agua. Necesita ser polvo o aceite. Es cuestion de solubilidad. Alineamientos polares y apolares.”

“Amo la universidad” dijo Sim a Wilem al otro lado del fuego. “Las mujeres educadas son mucho mas atractivas.”

“Me gustaría decir lo mismo” dijo Mola secamente. “Pero nunca he conocido un hombre educado.”

Me agache y tome un poco de ceniza de la fogata, entonces empolve el dorso de mi mano en donde se ella absorbió la sangre.

“Eso debería funcionar” dijo Fela.

“Esta carne se quemara. Todas las cosas regresan a las cenizas” entono Wilem en un tono sombrío, entonces se giro hacia Simmon. “No es así como dice tu libro santo?”

“No es mi libro santo”dijo Simmon. “Pero estas cerca. Todas las cosas regresan a las cenizas, así también esta carne se quemara.”

“Ustedes dos ciertamente se divierten el uno con el otro” observo Mola secamente.

“Estoy mareado de pensar en una noche completa de sueño” dijo Wilem. “Y el entretenimiento de la noche es café después de pastel.”

Fela saco la esfera de suave cera y presiono la húmeda ceniza en ella. La amaso de nuevo, entonces comenzó a moldearla, sus dedos formando un muñeco de forma humana en unos pocos movimientos. Ella lo sostuvo para que el grupo lo viera.

“La cabeza de Kvothe es un poco mas grande que esa” dijo Simmon con su sonrisa de niño.

“También tengo genitales” dije a medida que tome la marioneta de Fela y fije un pelo al tope de su cabeza. “Pero en cierto punto el realismo se vuelve improductivo.” Camine hacia Sim y le pasé ambos, el modelo y el largo alfiler.

El tomo uno en cada mano, mirando incomodo a uno y a otro y entre ellos. “¿Estas seguro de esto?”

Yo asentí.

“Muy bien”. Sim tomo un profundo aliento y cuadro sus hombros, su frente se frunció con concentración a medida que manipulaba el muñeco.

Yo me doble, me estire y apreté contra mi pierna.

Fela suspiro. Wilem se incorporo. Simmon abrió ampliamente sus ojos con pánico, sosteniendo el muñeco y el alfiler lejos el uno del otro. Miro alrededor salvajemente a todos. “Yo… yo no…”

Yo me enderece, estirándome en mi camisa. “Solo practicaba” dije. “¿Fue el grito muy de niña?”

Simon dejo salir el aire con alivio. “Maldito seas” dijo débilmente, riendo. “Eso no es divertido, bastardo”. El continuo riendose mientras se secaba una gota de sudor de su frente.

Wilem murmuro algo en Siaru y regreso a su asiento.

“Ustedes tres son tan buenos como una troupe itinerante” dijo Mola.

Simmon tomo un profundo aliento y lo dejo salir lentamente. Movió sus hombros y llevo el muñeco y el alfiler frente a el. Su mano temblaba. “Tehlu de cualquier modo” dijo. “Me asustaste como el infierno. No puedo hacer esto ahora.”

“Por el amor de dios”. Mola se levanto y camino alrededor de la fogata para estar frente a Simmon. Estiro sus brazos. “Dámelo.” Ella tomo el muñeco y el alfiler y se giro para verme de frente. “¿Estas listo?”

“Solo un segundo”. Después de dos ciclos de constante vigilancia, permitir retirar el Alar que me protegía se sentía como abrirle paso a un puño que venia acercándose desde hace mucho.

Después de un momento, sacudí mi cabeza. Me sentí extraño sin el Alar. Casi desnudo. “No te contengas, pero golpeame en la pierna, solo por si acaso”.

Mola se pauso, murmurando una unión, y hundió el alfiler a través de la pierna del muñeco.

Silencio. Todos me observaban, inmóviles.

Yo no sentí nada. “Estoy bien” dije. Todos comenzaron a respirar de nuevo cuando le di a Mola una mirada curiosa. “¿Eso fue realmente todo lo que tenias?”

“No” dijo Mola francamente a medida que sacaba el alfiler de la pierna del muñeco y lo sostenía sobre el fuego. “Ese fue un suave test de prueba. No quería escucharte gritar como una niña de nuevo.” Ella retiro el alfiler del fuego y apunto. “Voy a atacar esta vez realmente en serio”. Ella puso el alfiler sobre el muñeco y me miro. “¿Listo?”

Yo asentí. Ella cerro sus ojos por un momento, entonces murmuro una unión e introdujo el alfiler a través de la pierna del muñeco. El metal del gramo comenzó a enfriarse contra el interior de mi brazo y yo sentí una leve presión contra el músculo de mi pantorrilla, como si alguien me hubiese presionado con un dedo. Mire para asegurarme que Simmon no estaba tomando venganza tocándome con un palo.

Ya que no estaba mirando no pude ver lo que Mola hizo a continuación, pero sentí tres tirones mas, uno en cada brazo y otro justo en el delgado músculo justo sobre la rodilla. El gram se volvió mas frio.

Yo escuche que Fela suspiro y mire a tiempo para ver a Mola con cara seria y decidida, tomar el muñeco y ponerlo en el corazón de la fogata, murmurando otro vinculo.

A medida que el muñeco de cera ardió en el aire, Simmon dejo escapar un gemido. Wilem se puso de pie de nuevo, casi atrapando a Mola, pero muy tarde para detenerla.

El muñeco aterrizo entre los carbones rojos con una explosión de chispas, mi gram se puso casi dolorosamente frio contra mi brazo y yo me reí locamente. Todos giraron a verme, sus expresiones en varios estadios de horror y desconfianza.

“Estoy bien” dije. “Esto se siente realmente extraño creo. Es un chasquido. Como permanecer en un tibio y suave viento.

El gramo se volvió de hielo en mi brazo, entonces la incomoda sensación se desvaneció a medida que el muñeco se derretía, destruyendo el vinculo simpático. El fuego restallo a medida que la cera comenzaba a arder.

“¿Dolio?” pregunto ansiosamente Simmon.

“Ni un poco” dije.

“Y eso fue todo lo que tenia” dijo Mola. “Para hacer algo mas hubiese tenido que tener una forja a mi disposición.”

“Y ella es El’the” dijo Simmon con aire de suficiencia. “Apuesto a que ella es tres veces mas simpatista de lo que es Ambrose”.

“Al menos tres veces” dije. “ Pero si cualquiera va a salir a buscar una forja, ese seria Ambrose. Puedes sobrecargar un gram si arrojas suficientes cosas sobre el”.

“¿Así que continuamos mañana?” pregunto Mola.

Yo asentí. “Sera mas seguro que una herida.”

Simmon puso una vara en el fuego donde el muñeco donde el muñeco había aterrizado. “Si Mola puede hacer su mejor esfuerzo y solo rasguñarte, puede ser suficiente para mantener a Devi lejos de tu espalda. Dandote un descanso.”

Hubo un breve momento de silencio. Yo contuve mi aliento, esperando que Fela y Mola no tomasen ninguna nota particular de su comentario. Mola alzo una ceja hacia mi. “¿Devi?”

Fulmine con la mirada a Simmon, y el me dio una mirada pidiendo piedad, como un perro que sabe que va a ser pateado. “Yo conseguí algo de dinero de una prestamista llamada Devi” dije, esperando que se satisficieran con eso.

Mola continuo mirándome. “¿Y?”

Suspire. Ordinariamente habría evitado el tema, pero Mola tiende a ser insistente en este tipo de cosas y yo necesitaba desesperadamente su ayuda para el plan de mañana.

“Devi solia ser un miembro del Arcano” explique. “le di algo de mi sangre como garantía por un préstamo al comienzo del termino. Cuando Ambrose comenzó a atacarme, yo llegue a una conclusión errónea y la acuse de maleficio. Nuestra relación se volvió agria desde entonces.”

Mola y Fela intercambiaron miradas. “¿Te sales del camino para hacer excitante tu vida cierto?” dijo Mola.

“Yo ya admití que fue un error” dije irritado. “¿Que mas quieres de mi?”.

“¿Vas a ser capaz de pagarle de vuelta?”. Fela interfirió en la conversación antes que las cosas se calentaran entre Mola y yo.

“Honestamente no lo se”. Admití. “Con un poco de suerte y algunas largas noches en la factoría, puedo ser capaz de ganar lo suficiente hacia el fin del semestre”.

Yo no mencione toda la verdad. Mientras pueda tener una chance de ganar lo suficiente para pagarle de vuelta a Devi, no tendré una oportunidad de pagar mi matricula al mismo tiempo. No quería arruinarle la noche a nadie con el hecho de que Ambrose había ganado. Al forzarme a pasar tanto tiempo en la caza de un gram, el me había sacado efectivamente de la universidad.

Fela inclino su cabeza hacia un lado. “Que sucede si no puedes pagarle?”

“Nada bueno”: dijo sombríamente Wilem. “No la llaman Demonio Devi por nada”.

“No estoy seguro” dije. “Ella podría vender mi sangre. Ella dijo que conocía a alguien deseoso de comprarla”.

“Estoy segura que ella no haría eso” dijo Fela.

“No la culparía” dije. “Yo sabia en lo que me metía cuando hice el trato”.

“Pero ella…”

“Es solo la forma en que el mundo funciona” dije firmemente, sin querer profundizar en nada mas que no fuera necesario. Quería que la noche terminara con una nota positiva. “Yo, por al menos una, estoy buscando una buena noche de sueño en mi propia cama”. Mire para ver a Sim y Will asentir muy de acuerdo. “Los veré a todos mañana. No lleguen tarde”.


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Mas tarde esa noche, dormí en la lujuria de mi estrecha cama en mi estrecha habitación. En algún momento me estire despierto, arrastrado a la conciencia por la sensación de frio metal contra mi piel. Sonreí, me gire y me recosté de nuevo en un dichoso sueño.

Capitulo 31

 Regresando por aca aqui esta este capitulo, es bastante corto y realmente no avanza la historia por eso tienen el siguiente tambien, fue traducido por Arispell!! n_n

Capitulo 31
El crisol

Con mi laúd de vuelta en mis manos, el resto de mi vida se deslizó fácilmente a un balance. Mi trabajo e la factoría era fácil. Mis clases se hicieron mas fáciles. Elodin incluso parecía tener mas sentido.

Fue con el corazón aliviado que visite a Simmon en el complejo de Alquimia. El abrió la puerta al llamar a la puerta y me hizo pasar. “Funciona” me dijo excitado.

Cerré la puerta y el me llevo a una mesa con una serie de botellas, tubos y mecheros a gas y carbón. Sin sonrió orgullosamente y sostuvo una jarra pequeña y liviana del tipo que usas para almacenar pintura de cara o labial.

“¿Puedes mostrarme?” le pregunte.

Sim prendió un pequeño mechero a gas y carbón y la llama se avivo contra el tope de un pequeño pedazo de hierro. Permanecimos quietos por un momento, escuchándolo crepitar.

“Tengo botas nuevas” dijo Sim conversando, levantando un pie para que pudiera ver.

“Se ven bien” dije automáticamente, entonces me pause y mire mas de cerca. “¿Esas son tachuelas?” pregunte incrédulo. El sonrió viciosamente. Yo reí.

El trozo de hierro se puso caliente, y Sim desenrosco el tarro, presionando la yema de su dedo índice con la sustancia translucida del interior. Entonces, con una pequeña floritura alzo su mano y presiono el orde de su dedo con la superficie del pedazo de hierro caliente.

Hice una mueca de dolor. Sim sonrió levemente y permaneció así por el espacio de un largo aliento antes de retirar su dedo.

“Increíble” dije. “Ustedes chicos hacen cosas locas por acá. Un escudo contra el calor”.

“No,” dijo Sim seriamente. “Esa es absolutamente la forma equivocada de pensar en ello. No es un escudo. No es un aislante. Es como una capa extra de piel que se quema antes que tu piel real se caliente.”

“Como tener agua en tus manos” dije.

Sim agito su cabeza de nuevo. “No, el agua conduce el calor. Esto no.”

“Así que es un aislante”.

“Esta bien” dijo Sim, enfadado. “Tu necesitas callarte y escuchar. Esto es alquimia. Tu no sabes nada de alquimia.”

Yo hice un gesto aplacador. “Lo se, lo se.”

“Dilo entonces. Di, 'Yo no se nada de alquimia.' ”

Lo mire ceñudamente.

“La alquimia no es solo química con cosas extra” dijo. “Eso significa que si no me escuchas, llegaras a tus propias conclusiones y morirás equivocado. Muerto y equivocado.”

Tome un profundo aliento y lo deje salir. “Esta bien, cuéntame.”

“Tendrás que esparcirlo rápidamente, dijo, solo tendrás cerca de diez segundos para esparcirlo lisamente en tus manos y antebrazos.” Hizo un gesto hacia su antebrazo.

“No se caera, pero perderas un poco si tu lo rozas mucho con tus manos. No toques tu cara por nada. No frotes tus ojos. No toques tu nariz. No muerdas tus dedos. Es del tipo venenoso.”

“¿Tipo venenoso?” pregunte.

Me ignoro, saco el dedo que había tenido presionado contra el pedazo de hierro caliente. “No es como guantes de armadura. Tan pronto como se expone al calor comienza a quemarse.”

“¿Habrá algún tipo de olor?” pregunte. “¿Algo que me avise?.”

“No. Técnicamente no se quema en realidad. Simplemente se descompone.”

“¿En que se descompone?.”

“En cosas” dijo Simon. “Se descompone en cosas complicadas que no puedes entender porque no sabes nada de alquimia.”

“¿Es seguro respirar?” inquirí.

“Si. No te lo daría de otra forma. Esta es una vieja formula. Probada y cierta. Ahora, como no transmite el calor, tus manos pasaran directamente de sentir frio a ser presionadas fuertemente contra algo quemante.” Me dio una mirada. “Te avisare cuando dejes de tocar cosas calientes antes de que se gaste todo.”

“¿Como puedo saber cuando se va a acabar de gastar?.”

“No puedes” dijo. “Lo cual es el porque te aviso usando algo mas que tus simples manos.”

“Maravilloso.”

“Si se mezcla con alcohol se volverá acido. Creo que moderadamente. Tienes suficiente tiempo para limpiarte. Si se mezcla con un poco de agua, como tu sudor, eso esta bien. Pero si se mezcla con un montón de agua, digamos cientos de partes a uno, se volverá inflamable.”

“Y si se mezcla con orina se volverá un delicioso dulce ¿Cierto?” me reí. “¿Hiciste una apuesta con Wilem acerca de cuanto de esto he tragado? Nada se vuelve inflamable cuando se mezcla con agua.

Los ojos de Sim se entrecerraron. Tomo un crisol vacío. “Bien” dijo. “Llena esto entonces.”

Aun sonriendo, me dirigí a la llave de agua en la esquina de la habitación. Era idéntica a la que había en la Factoría. El agua pura es importante para la artificiera también, especialmente cuando estas mezclando arcillas y enfriando metales que no quieres contaminar.

Puse algo de agua en el crisol y se lo lleve de vuelta a Sim. El sumergió la punta de su dedo en el, lo arremolino y con un giro y salpico un poco en la barra de hierro caliente.

Una delgada llama anaranjada apareció, quemando tres pies de alto hasta que destello y murió. Sim tapo el crisol vacío con un ligero click y me miro seriamente. “Dilo.”

Baje la mirada a mis pies. “No se nada de alquimia.”

Sim asintió, lucia complacido. “Correcto” dijo, volviendo a la mesa de trabajo. “Repasemos esto de nuevo.”

viernes, 15 de julio de 2011

Capitulo 30

 No puedo estar mas contenta! Este capitulo, el último de la tercer meta que teniamos, fue traducido por Arón, Arispell, Uyulala y yo. Mañana salgo para Veracruz una semana asi que solo asi es que pudimos tenerlo listo tan pronto ya que es un capitulo mas largo, muchas gracias por su apoyo al proyecto n__n. Ahh sii nuestro traductor Mario me mando ya un correo explicandome el por que no pudo tener el capitulo y bueno cosas q pasan. Esta meta la acabamos muuy rapido! Espero que la otra sea aun mejor :D solo que tendran que esperar una semanita, a ver si cuando regrese me encuentro todos los capitulos de esa meta en mi bandeja, wuuu seria increible pero naa tambien disfruten de sus vacaciones, sean felices traductores y solo no me dejen colgada con el capitulo sin avisar lo antes posible.

Me voy a apurar a hacer el pack de los capitulos en PDF y hoy mismo se los subo, bueno disfruten el capitulo que es taaan.. GENIAL!

Capitulo 30
Mas que sal

"Hoy", dijo Elodin radiantemente, "Hablaremos sobre cosas de las que no pueden hablarse. En concreto, vamos a discutir por qué algunas cosas no se pueden discutir."
Suspiré y deje el lápiz. Cada día esperaba que esa clase sería en a la cual en realidad Elodin nos enseñaría algo.
Cada día yo traía un libro encuadernado y una de mis pocas y preciosas piezas de papel, listo para aprovechar el momento de claridad. Cada día una parte de mí esperaba que Elodin se riera y admitiera que sólo había estado poniendo a prueba y nuestra determinación, con sus disparates sin fin.
Y cada día estaba decepcionado.
"La mayoría de las cosas importantes no se pueden decir abiertamente", dijo Elodin.
"No pueden hacerse explícitas. Sólo pueden ser implícitas." Miró a su grupo de estudiantes en un aula, por lo demás vacía. "Nombra algo que no se pueda explicar."  Señaló a Uresh. "Vamos".
Uresh lo pensó un momento. "Humor. Si se explica una broma, ya no es una broma."
Elodin asintió con la cabeza, luego señaló Fenton.
"¿Nominacion?", preguntó Fenton.
"Esa es una respuesta pobre, Re'lar,", dijo Elodin en un toque de reproche. "Pero anticipa correctamente el tema de mi lección, por lo que vamos a dejarlo pasar." Él me señaló.
"No hay nada que no pueda ser explicado", dije con firmeza. "Si algo puede ser entendido, puede ser explicado. Una persona puede no ser capaz de hacer un buen trabajo al explicarlo. Pero eso sólo significa que es difícil, no que sea imposible."
Elodin levantó un dedo. "No es difícil o imposible. Simplemente no tiene sentido. Hay cosas que sólo se pueden deducir." Él me dedico una sonrisa exasperante. "Por cierto, tu respuesta debería haber sido la música”.
"La música se explica a si misma" le dije. "Es el camino y es el mapa que muestra el camino. Es al mismo tiempo ambos."
"¿Pero puedes explicar cómo funciona la música?", preguntó Elodin.
"Por supuesto", le dije. Aunque no estaba seguro de una cosa así.
"¿Puedes explicar cómo funciona la música sin usar la música?"
Esto me sorprendió un poco. Mientras yo estaba tratando de pensar en una respuesta, Elodin se volvió hacia Fela.
"¿Amor?", pregunto ella.
Elodin arqueó una ceja, como si se escandalizara ligeramente por esto, entonces asintió con la cabeza.
Espera un momento", le dije. "Todavía no hemos terminado. No sé si podría explicar la música sin usarla, pero eso no viene al caso. No tiene explicación, es una traducción."
La cara Elodin se iluminó. "¡Así es exactamente!", Dijo. "Traducción. El conocimiento explicito es conocimiento traducido y toda traducción es imperfecta."
"¿Así que todo el conocimiento explícito es imperfecto?" Le pregunté. "Dígale al  Maestro Brandeur que la geometría  es subjetiva. Me encantaría ver esa discusión ".
"No todo el conocimiento", admitió Elodin. "Pero la mayoría."
"Pruébelo", le dije.
"No se puede probar la no existencia", intervino  Uresh de manera cortante. Su voz sonaba exasperada. Falló de logica."
Se me cayeron hasta los dientes con eso. Era una falla de lógica. Nunca habría cometido un error así, si hubiera estado más descansado. "Demuéstralo entonces", le dije.
"Bien, bien." Elodin caminó hacia donde  Fela estaba sentada  "Vamos a usar el ejemplo de Fela." Le tomó la mano y la puso en  pie, señalándome a que yo le siguiera.
De mala gana me puse de pie también y  Elodin nos coloco  ambos uno frente al otro en perfil de la clase. "Aquí tenemos a dos jóvenes encantadores", dijo. "Sus ojos se encuentran en la habitación."
Elodin empujó mi hombro y me tropecé hacia adelante medio paso. "Él dice hola. Ella dice hola. Ella sonríe. Él cambia con inquietud el peso de un pie a otro. "Dejé de hacer precisamente eso y hubo un murmullo de la risa de los demás.
"Es algo efímero en el aire", dijo Elodin, moviéndose de pie detrás de Fela. Él puso sus manos sobre sus hombros, acercándose a su oído. "Ella ama las líneas de él", dijo en voz baja. "Ella siente curiosidad por la forma de su boca. Se pregunta si el podría ser único, si ella podría desabrochar los pedazos secretos de su corazón para él." Fela miro hacia abajo, con las mejillas con rubor color escarlata.
Elodin acechaba alrededor permaneciendo detrás de mí. "Kvothe la mira y por primera vez comprende el impulso que condujo primero a los hombres a la pintura. A esculpir. A cantar."
El nos rodeó de nuevo, eventualmente se interpuso entre nosotros como un sacerdote a punto de realizar una boda. "Existe entre ellos, algo tenue y delicado. Que ambos pueden sentir. Como estática en el aire. Débil como las heladas."
Él me miró a la cara. Sus serios ojos oscuros. Ahora, ¿Qué haces?
Volví la vista hacia él, completamente perdido. Si hay una cosa que sabía menos que de nominación, era cortejar a las mujeres.
"Hay tres caminos aquí", dijo Elodin a la clase. Levantó un dedo. "En primer lugar. Nuestros jóvenes amantes pueden tratar de expresar lo que sienten. Ellos pueden tratar de tocar la canción inacabada que sus corazones están cantando.”
Elodin hizo una pausa para efecto dramatico. "Este es el camino del tonto honesto, y le irá mal. Lo que hay entre ustedes es demasiado frágil para hablarlo. Se trata de una chispa tan débil que ni siquiera el soplo más cuidadoso podría avivarla."
El maestro nominador negó con la cabeza. "Incluso si eres es inteligente y tienes gran habilidad con las palabras, estás condenado. Porque mientras sus bocas pueden hablar el mismo idioma, sus corazones no lo hacen." Me miró con atención. "Este es un problema de traducción."
Elodin levantó dos dedos. "El segundo camino es más cuidadoso. Hablas de cosas pequeñas. El clima. Una jugada familiar. Pasas tiempo en su compañía.  Se dan la mano. Al hacerlo, poco a poco aprenden los significados secretos de las palabras el uno del otro. De esta manera, cuando llegue el momento  puedes hablar con sentido sutil por debajo de sus palabras, por lo que  el entendimiento es de ambas partes."
Elodin realizo un gesto hacia mí. "Luego está el tercer camino. El camino de Kvothe." Él se acercó a estar hombro con hombro conmigo, frente a Fela. "Se percibe algo entre ustedes. Algo maravilloso y delicado."
Algo maravilloso y delicado. "Él dio un suspiro romántico, perdidamente enamorado." Y como desea certeza en todas las cosas, se decide la cuestión. Tomas la ruta más corta. Simple, es mejor, piensas.   "Elodin extendió sus manos e hizo salvajes movimientos de agarrar en dirección a Fela. "Entonces extiendes las manos y agarras los pechos de esta joven".
Hubo un estallido de risas sorprendidas de todo el mundo excepto de Fela y yo mismo. Fruncí el ceño. Ella cruzó los brazos frente a su pecho y se propago el rubor hacia su cuello hasta que fue ocultado por la camisa.
Elodin le dio la espalda a ella y me miró a los ojos.
"Re'lar Kvothe", dijo en serio. "Estoy tratando de despertar tu mente dormida al lenguaje sutil que el mundo susurra. Estoy tratando de seducirte a la comprensión. Estoy tratando de enseñarte. "Se inclinó hacia delante hasta que su rostro casi tocaba el mío. "Deja de agarrar a mis tetas.”

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Salí de clase de Elodin con un humor de perros.  Aunque para ser honesto, mi estado de ánimo de los últimos días había sido bastante igual, salvo que de distintas variaciones . Traté de ocultarlo de  mis amigos, pero yo estaba empezando a resquebrajarme bajo tanta presión.
Fue la pérdida de mi laúd lo que lo había hecho. Todo lo demás había sido capaz de sobrellevarlo con calma, el ardor que quema en mi pecho, el dolor constante en mis rodillas, la falta de sueño. El temor persistente de que podría dejar que mi Alar se deslizarse en el momento equivocado y de repente empezar a vomitar sangre.
Yo lo había estado haciéndole frente a todo: mi desesperada pobreza, mi frustración con las clases de Elodin. Incluso la nueva resaca de ansiedad que venia de saber que Devi estaba esperando al otro lado del rio con un corazón lleno de rabia, tres gotas de mi sangre y un Alar como un océano en una tormenta.
Pero la perdida de mi laúd fue demaciado. No era solo que lo necesitaba para ganarme mi habitación en Anker’s. no era solo que mi laud era el eje de mi habilidad para ganarme la vida si fuese forzado a dejar la universidad.
No. El simple hecho era que con mi música, yo le podía hacer frente al resto. Mi musica era el pegamento que me mantenia unido. Solamente dos dias sin el y me estaba cayendo a pedazos.
Después de la clase de Elodin, no podía soportar el pensamiento de mas horas encorvado en una mesa de trabajo en la factoría. Mis manos picaban al pensarlo y mis ojos se ponían arenosos con la falta de sueño.
A pesar que me dirigí hacia Anker’s por un almuerzo temprano. Me debo haber visto muy lastimoso porque el me trajo una doble ración de tocino con mi sopa y un poco de cerveza.
“¿Cómo estuvo tu cena, si no te molesta que te pregunte?” pregunto Anker, yendo contra el bar.
Lo mire. “¿Perdón?”
“Con tu joven dama” dijo el. “No soy chismoso, pero el mensajero solo la arrojo. Yo tuve que leerla para ver para quien era.”
Le di a Anker mi mirada mas pálida.
Anker me dio una mirada de confusión, entonces sonrió. “¿Laurel no te dio tu nota?”
Yo agite mi cabeza y Anker maldijo amargamente. “Lo juro, algunos días la luz debe brillar derecho atreves de la cabeza de esa chica.” El comenzó a escarbar detrás del bar. “El mensajero trajo una nota para ti el día antes de ayer. Le dije que te la diera cuando llegaras. Acá esta.” El sostuvo un mojado y embarrado pedazo de papel y lo tendió a mi.
Lo leí:

Kvothe,
Volví al pueblo y disfrutaría gratamente la compañía de un encantador
caballero en la cena de esta noche. Tristemente, no hay ninguno
disponible. Te molestaría reunirte conmigo en el pentagrama partido?
Expectantemente tuya,


Mi espíritu se elevo un poco. Las notas de Denna eran un gusto extraño, y ella nunca me había invitado a cenar antes. Mientras que estaba furioso porque la había perdido, saber que estaba en el pueblo y deseosa de verme levanto mi espíritu considerablemente.
Devore mi almuerzo y decidí saltarme mi clase de Siaru para hacer un viaje a Imre. No había visto a Denna en mas de un ciclo y pasar tiempo con ella era la única cosa que podía pensar que podía mejorar mi humor.
Mi entusiasmo se enfrió un poco a medida que hacia mi camino sobre el rio. Era una larga caminata y mis rodillas comenzaron a arder incluso antes de que llegara al puente de piedra. El sol era fieramente brillante, pero no lo suficientemente tibio como para luchar contra el frio del viento del temprano invierno. El polvo del camino soplaba en mis ojos y me cegaba.
Denna no estaba en ninguna de las posadas donde ocasionalmente se quedaba. Ella no estaba escuchando música en el Grifos o Cabras en la puerta. Ni Deoch o Stanchion la habían visto. Me preocupaba que hubiese dejado el pueblo mientras estaba ocupado. Ella podía haberse ido por meses. Ella podría nunca volver.
Entonces doble una esquina y la vi sentada en un pequeño jardín publico bajo un árbol. Tenia una carta en una mano y una pera medio comida en la otra. ¡donde había obtenido una pera tan tarde en la estación?
Yo estaba a medio camino de atravesar del jardín antes de notar que estaba llorando. Me detuve donde estaba, sin saber que hacer. Quería ayudarla, pero no queria entrometerme. Talves lo mejor seria…
“¡Kvothe!”
Denna boto lo que quedaba de pera, se alzo sobre sus pies y corrio a traves del césped hacia mi. Estaba sonriendo, pero sus ojos estaban teñidos de rojo. Ella seco sus mejillas con una mano.
“¿Estas bien?” pregunte.
Sus ojos se inundaron con nuevas lagrimas, pero antes que pudieran caer ella apretó fuertemente sus ojos y agito su cabeza bruscamente. “No.” Dijo. “No completamente.”
“¿Puedo ayudar?” pregunte.
Denna seco sus ojos con su manga. “Tu ayudas solo estando aquí.” Ella doblo la carta en un cuadrado pequeño y la metió en su bolsillo. Entonces sonrió de nuevo. No fue una sonrisa forzada, del tipo que usas como una mascara. Ella sonrió una verdadera sonrisa, amorosa a pesar de las lagrimas.
Entonces ella inclino su cabeza a un lado y me dio una mirada mas cercana, su sonrisa desapareció en una mirada de preocupación. “¿Que hay de ti?” pregunto. “Te ves un poco abrumado.”
Le di una débil sonrisa. La mía era forzada y lo sabia. “He estado teniendo un tiempo áspero últimamente.”
“Espero que no te sientas tan áspero como te ves” dijo gentilmente. “¿Has tenido suficiente sueño?”
“No lo he tenido” admití.
Denna tomo aliento para hablar, entonces se pauso y se mordió el labio. “¿Hay algo de lo que te gustaría hablar?” pregunto. “No se si puedo hacer algo para ayudar, pero…” Ella se encogió de hombros y cambio su peso suavemente desde un pie al otro. “Yo no duermo bien. Yo se como es.”
Su oferta de ayuda me atrapo desprevenido. Me hizo sentir… No puedo decir exactamente como me hizo sentir. No encaja fácilmente con palabras.
No era la oferta de ayuda por si misma. Mis amigos habían estado trabajando sin descanso para ayudarme por días. Pero la voluntad de Sim para ayudarme era diferente a esto. Su ayuda era confiable como el pan. Pero saber que Denna se preocupaba, eso era como un trago de vino tibio en una noche de invierno, yo podía sentir el dulce calor de el en mi pecho.
Yo le sonreí, una real sonrisa. La expresión se sintió extraña en mi cara y yo me pregunte cuanto tiempo había estado frunciendo el ceño sin saberlo. “Tu estas ayudando solo al estar aquí” dije honestamente. “Solo verte hace maravillas con mi humor.”
Ella giro sus ojos. “Por supuesto. La vista de mi cara llena de manchas es una panacea.”
“No hay mucho de lo que hablar” dije. “Mi mala suerte se complico con mis malas decisiones, y estoy pagando por ello.”
Denna soltó una risotada que revoloteo en el borde de ser un sollozo. ”Yo no sabría nada de ese tipo de cosas” dijo, sus labios haciendo un giro torcido. “Es peor cuando es tu propia estúpida culpa, ¿cierto?”
Sentí mi boca curvarse para imitar la suya. “Lo es” dije. “La verdad sea dicha, preferiría un poco de distracción a un oído comprensivo.”
“Eso puedo otorgarlo” dijo, sujetándose fuerte de mi brazo. “El señor sabe que has hecho lo mismo para mi a menudo en el pasado.”
Me puse a caminar a su lado. “¿Lo he hecho?”
“Sin fin” dijo. “Es fácil olvidar cuando estas alrededor.” Paro de caminar un momento y tuve que detenerme también, ya que había unido su brazo al mío. “Eso no es correcto. Quiero decir que cuando tu estas cerca es fácil olvidar.”
“Olvidar que?”
“Todo” dijo, y por un momento su voz no fue completamente tan festiva. “Todas las malas partes de mi vida. Quien soy, es lindo ser capaz de tomar unas vacaciones de mi misma una vez cada cierto tiempo. Tu me ayudas con eso. Tu eres mi puerto seguro en un mar tormentoso sin fin.”
Solté una risita. “¿Lo soy?”
“Lo eres”, dijo ella con sencillez. “Eres mi sombra bajo un sauce en un día soleado.”
“Tú”, dije, “eres dulce música en una habitación lejana.”
“Esa es buena”, dijo. “Tú eres un pastel inesperado en una tarde lluviosa.”
“Y tú el antídoto que extrae el veneno de mi corazón”, dije.
“Hmm”, Denna parecía dudar. “Esa ya no sé. Un corazón lleno de veneno no es un pensamiento atractivo.”
“Sí”, admití. “Sonaba mejor antes de que lo dijera.”
“Eso es lo que pasa cuando mezclas tus metáforas”, dijo. Una pausa. “¿Te llegó mi nota?”
“Me llegó hoy”, dije, dejando todo mi pesar mostrarse en mi voz. “Hace sólo un par de horas.”
“Ah”, dijo ella. “Qué mal, fue una buena cena. Me comí la tuya también.”
Intenté pensar en algo que decir, pero ella sólo sonrió y sacudió la cabeza. “Te tomo el pelo. La cena era sólo una excusa, en realidad. Tengo algo que enseñarte. Eres un hombre difícil de encontrar. Creía que tendría que esperar hasta mañana cuando cantaras en Anker’s.”
Sentí una punzada en el pecho, tan fuerte que incluso la presencia de Denna no podía vencerla del todo. “Suerte que me encontraste hoy”, dije. “No estoy seguro de si tocaré mañana.”
Ella ladeó la cabeza. “Siempre cantas en la noche de Abatida. No cambies eso. Ya eres lo bastante difícil de encontrar.”
“Mira quién habla”, dije. “Nunca te encuentro dos veces en el mismo sitio.”
“Oh, sí, estoy segura de que siempre estás buscándome”, dijo ella despectivamente, luego sonrió emocionada. “Pero eso no es lo importante. Vamos. Estoy segura de que esto te distraerá.” Empezó a caminar más deprisa, tirando de mi brazo.
Su entusiasmo era contagioso, y me encontré sonriendo mientras la seguía a través de las retorcidas calles de Imre.
Al fin llegamos a un pequeño escaparate. Denna entró delante de mí, casi saltando de emoción. Todo rastro de su llanto había desaparecido y sus ojos brillaban. Puso sus frías manos en mi cara. “Cierra los ojos”, dijo. “¡Es una sorpresa!”
Cerré los ojos, y ella me condujo de la mano unos pocos pasos. El interior de la tienda estaba oscuro y olía a cuero. Oí la voz de un hombre decir: “¿Es el suyo, entonces?”, seguido del sonido hueco de cosas moviéndose alrededor.
“¿Estás listo?”, dijo Denna en mi oído. Pude oír que sonreía en su voz. Su aliento me acarició el vello de la nuca.
“No tengo ni idea”, dije con sinceridad.
Noté el aliento de su risa sofocada en mi oreja. “Bien. Ábrelos.”
Abrí los ojos y vi a un hombre enjuto de pie tras un largo mostrador de madera. Un estuche para laúd vacío yacía abierto como un libro delante de él. Denna me había comprado un regalo. Un estuche para mi laúd. Un estuche para mi laúd robado.
Me acerqué con un paso. El estuche vacío era largo y esbelto, cubierto por cuero negro liso. No había bisagras. Siete ganchos de brillante acero rodeaban el borde, de manera que la parte superior se deslizaba como la tapa de una caja.
El interior era de suave terciopelo. Alcancé a tocarlo y encontré el relleno blando pero resistente, como una esponja. La cubierta de terciopelo era casi de media pulgada de gruesa y de un profundo color borgoña.
El hombre tras el mostrador me dedicó una fina sonrisa. “Su dama tiene buen gusto”, dijo. “Y una seria mentalidad de lo que quiere.”
Él levantó la tapa. “El cuero está aceitado y encerado. Debajo hay dos capas de madera de arce.” Recorrió con el dedo hasta la mitad del fondo del estuche, hasta señalar la correspondiente ranura de la tapa. “Se ajusta lo bastante como para que el aire no pueda entrar ni salir. Así que no hay que preocuparse por ir de una habitación cálida y húmeda a una helada noche.”
Empezó a cerrar los cierres del borde del estuche. “La dama se opuso al cobre. Así que son de puro acero. Y una vez que están en su sitio, la tapa se sujeta con una junta. Podría sumergirse en un río y el terciopelo del interior seguiría seco.” Frunció el ceño. “Aunque el agua estropearía el cuero, por supuesto. Pero hay un límite para lo que puedo hacer.”
Dándole la vuelta al estuche, golpeó con los nudillos en el fondo. “He usado el arce más delgado, así que no es ni voluminoso ni pesado, y lo reforcé con bandas de acero de Glantz.” Señaló a Denna, que permanecía de pie sonriendo. “La dama quería acero de Ramston, pero lo expliqué que aunque es más fuerte es también menos brillante. El de Glantz es más claro y mantiene sus condiciones.”
Me miró de arriba abajo. “Si el joven maestro lo desea, el estuche podría soportar su peso sin aplastarlo.” Su boca se frunció ligeramente y me miró los pies. “Aunque preferiría que no lo hiciera.”
Volvió a poner el estuche bocarriba. “Debo decir que puede que este sea el mejor estuche que he hecho en veinte años.” Me lo tendió en el mostrador. “Espero que lo encuentre de su agrado.”
Yo estaba sin habla. Una rareza. Alargué la mano y recorrí el cuero. Era cálido y liso. Toqué la anilla de acero donde se unía la correa para el hombro. Miré a Denna, quien prácticamente bailaba encantada.
Denna dio un paso adelante, con entusiasmo. “Esta es la mejor parte”, dijo, abriendo los cierres con una familiaridad tal que podría decir que ya lo había hecho antes. Quitó la tapa y presionó el interior con un dedo. “El relleno está diseñado para moverse y sacarse. Así que no importa qué laúd tengas en el futuro, siempre se ajustará a él.”
“¡Y mira”, presionó el terciopelo donde el cuello descansaría, retorció los dedos, y una tapa se levantó, revelando un espacio oculto debajo. Volvió a sonreír. “Esto fue idea mía, también. Es como un bolsillo oculto.”
“Cuerpo de Dios, Denna”, dije. “Debe de haberte costado una fortuna.”
“Bueno, ya sabes”, dijo con un aire de afectada modestia. “Tenía un poco apartado.”
Recorrí con mi mano el interior, tocando el cuero. “Denna, lo digo en serio. Este estuche debe de costar tanto como mi laúd…” Mi voz se apagó y el estómago se retorció con un giro nauseabundo. El laúd que ya ni tenía.
“Si me permite decirlo, señor”, dijo el hombre tras el mostrador, “a no ser que tenga un laúd de plata creo que este estuche vale muchísimo más que eso.”
Recorrí con la mano la tapa de nuevo, sintiendo el malestar aumentando en mi estómago. No podía pensar una sola palabra que decir. ¿Cómo iba a decirle que alguien me había robado el laúd después de todo el trabajo que le había costado el maravilloso regalo que me había hecho?
Denna sonrió excitada. “¡Veamos cómo queda tu laúd!”
Hizo un gesto, y el hombre tras el mostrador sacó mi laúd y lo colocó en el estuche. Le quedaba como un guante.
Empecé a llorar.

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“Dios, estoy avergonzado”, dije, sonándome la nariz.
Denna me tocó el brazo con suavidad. “Lo siento tanto”, repitió por tercera vez.
Los dos estábamos sentados en el bordillo de fuera de la pequeña tienda. Ya era lo bastante malo estallar en lágrimas delante de Denna. Quería recomponerme sin que el de la tienda se me quedara mirando también.
“Sólo quería que se ajustara adecuadamente”, dijo Denna, su expresión afligida. “Te dejé una nota. Se suponía que vendrías a cenar para que pudiera sorprenderte. Se suponía que ni siquiera te enterarías de que me lo había llevado.”
“Está bien”, dije.
“Obviamente no”, dijo Denna, sus ojos brillando al borde de las lágrimas. “Cuando no apareciste, no supe qué hacer. Te busqué por todas partes anoche. Llamé a tu puerta, pero no respondiste.” Se miró los pies. “Nunca puedo encontrarte cuando te busco.”
"Denna," le dije. "Todo está bien."
Ella sacudió la cabeza con fuerza, negándose a mirarme, mientras las lágrimas comenzaron a derramarse por sus mejillas. "No está bien. Yo debería haberlo sabido. Lo sostienes como si fuera tu bebé. Si alguien en mi vida me hubiera visto nunca de la forma en la que ves en ese laúd, me gustaría. . . "
La voz de Denna se rompió y ella tragó saliva antes de las palabras comenzó a salir de ella. "Yo sabía que era lo más importante en su vida. Es por eso que yo quería que darte un lugar seguro para guardarlo. Yo no creía que fuera a ser así. . ." Trago una vez más, apretando sus manos en puños. Su cuerpo estaba tan tenso que estaba casi temblando. "Dios. ¡Soy tan estúpida! Nunca pienso. Siempre hago esto. Lo arruino todo."
Denna pelo había caído alrededor de su cara, así que no podía ver su expresión. "¿Qué hay de malo en mí?", Dijo, en voz baja y con rabia. "¿Por qué soy tan idiota? ¿Por qué no puedo hacer una sola cosa bien en toda mi vida?"
"Denna." Tuve que interrumpirla, cuando ella apenas hizo una pausa para respirar. Puse mi mano sobre su brazo y se puso rígido e inmóvil. "Denna, no hay manera de que podías haberlo sabido", le interrumpí-. "¿Has estado tocando por cuánto tiempo? ¿Un mes? ¿Alguna vez incluso has sido dueña de un instrumento? "
Ella sacudió la cabeza, su cara todavía oculta por el pelo. "Tuve esa lira", dijo en voz baja. "Pero sólo por unos pocos días antes del incendio." Ella miró al fin, su expresión era de miseria pura. Sus ojos y la nariz estaban de color rojo. "Esto sucede todo el tiempo. Trato de hacer algo bueno, pero se pone todo enredado. "Ella me dio una mirada miserable. "No sabes lo que es."
Me eché a reír. Me sentí increíblemente bien a reírme de nuevo. Hirvio desde lo más profundo de mi vientre y estalló en mi garganta, como las notas de un cuerno de oro. Esa risa por si sola valia tres comidas calientes y veinte horas de sueño.
"Yo sé exactamente lo que se siente", dije, sintiendo las punzadas en las rodillas y la tension de las cicatrices a medio curar a lo largo de mi espalda. Consideré decirle cuando desastre había hecho tratando de recuperar su anillo. Entonces decidí que probablemente no ayudaría a su estado de ánimo si le explicaba cómo Ambrose estaba tratando de matarme. "Denna, yo soy el rey de las buenas ideas que an ido terriblemente mal."
Ella sonrió ante eso, sorbiendo por la nariz y frotándose los ojos con la manga. "Somos una pareja encantadora de idiotas, ¿no?"
"Lo somos", le dije.
"Lo siento", dijo una vez más, con su sonrisa desvaneciendose. "Sólo quería hacer algo bueno para ti. Pero yo no sirvo para estas cosas. "
Tomé la mano de Denna, ambas mias y la besé. "Denna," dije con perfecta honestidad", esto es lo más dulce que alguien ha hecho por mí."
Resopló delicadeza.
"La pura verdad", le dije. "Tú eres mi penique brillante por del camino. Tu vales más que sal o la luna en una noche de caminata. Tu eres vino dulce en mi boca, una canción en mi garganta y risa en mi corazón. "
Las mejillas Denna se sonrojaron, pero yo pase de ello, despreocupado.
"Eres demasiado buena para mí", le dije. "Eres un lujo que no puedo permitirme. A pesar de esto, insisto en que vengas conmigo hoy. Voy a comprarte la cena y pasar horas encerando poemas sobre el vasto paisaje de maravilla que eres."
Me levanté y la ayude a ponerse de pie. "Te tocaré música. Te cantaré canciones. Por el resto de la tarde, el resto del mundo no nos puede tocar." Ladeé la cabeza, haciendolo una pregunta.
La boca de Denna se curvo. "Eso suena bien", dijo. "Me gustaría huir de todo el mundo por espacio de una tarde."
Horas más tarde regresé a la Universidad con un resorte en mi paso. Silbé. Canté. Mi laúd en el hombro era luz como un beso. El sol era cálido y relajante. La brisa era fresca.
Mi suerte estaba empezando a cambiar.

lunes, 11 de julio de 2011

capitulo 29

Este capitulo es taaan tan pequeño que parece que solo tiene principio XD fue traducido por Lynda (No hay el que sigue aun, se los hubiera subido junto con ese pero.. bueno ya ni que..)

Capítulo 29 
Robado

Cada noche me retiraba a mi diminuta habitación en la buhardilla de Anker‘s. Entonces cerraba la puerta, subía por la ventana y me deslizaba hacia la habitación de Wil o Sim, dependiendo de quien mantenía la primera vigilia sobre mí, esa noche.

Mal como estaban las cosas, yo sabía que podría ser infinitamente peor si Ambrose se enteraba que era yo quien había irrumpido en sus habitaciones. Si bien mis heridas estaban sanando, aún eran más que suficientes para incriminarme. Así que trabajé duro para mantener la apariencia de normalidad.

Fue así cuando tarde una noche, caminaba penosamente hacia Anker’s con toda la ágil energía de un hombre que arrastra los pies. Hice un débil intento de una pequeña charla con la nueva chica del servicio de Anker’s, luego agarré media hogaza de pan antes de desaparecer escaleras arriba.

Un minuto más tarde estaba de vuelta en la taberna. Estaba cubierto de sudor presa del pánico, mi corazón estaba retumbando en mis oídos.

La chica levantó la vista. —¿Has cambiado de opinión sobre ese trago entonces? —ella sonrió.

Negué con mi cabeza tan rápidamente que mi cabello azotó mi rostro. —¿Yo dejé mi laúd aquí abajo la noche pasada después de terminar de tocar? —pregunté frenéticamente.

Ella negó con su cabeza. —Te lo llevaste, como siempre. ¿Recuerdas que te pregunté si necesitabas un poco de alambre para mantener el estuche unido?

Me lancé retrocediendo sobre mis pasos, rápido como un pez. Luego estaba de vuelta en menos de un minuto. —¿Estás segura? —pregunté, respirando con dificultad. —¿Podrías mirar bajo la barra, solo para estar seguro?

Ella miró, pero el laúd no estaba allí. No estaba en la despensa. O en la cocina.

Subí las escaleras y abrí la puerta de mi pequeña habitación. No había muchos lugares en donde un estuche de laúd podría estar en una habitación de ese tamaño. No estaba bajo la cama. No estaba apoyado en la pared a lado de mi pequeño escritorio. No estaba detrás de la puerta.

El estuche era demasiado grande para caber en el viejo baúl que estaba a los pies de mi cama, Pero miré de todas formas. No estaba en el baúl. Miré bajo la cama otra vez, solo para asegurarme. No estaba bajo la cama.

Entonces miré la ventana. El sencillo pestillo que mantenía engrasado para poder salir al tejado de afuera.

Miré detrás de la puerta. Mi laúd no estaba detrás de la puerta. Entonces me senté en la cama. Si había estado cansado antes, ahora era algo completamente distinto. Me sentía como si fuera de papel mojado. Sentía como si apenas pudiera respirar. Como si alguien hubiera robado el corazón de mi pecho.

capitulo 28

Los capitulos andan insufriblemente cortitos verdad?? supongo que se quedaran con ganas y pensar que esta casi enseguida lo mas emocionante pero este cap me gusta por una razon n__n.
Gracias a Arispell por haberlo traducido!! :) disculpa que le quitara los guiones pero no estaban del todo bien y estaban revueltos con comillas y otros signitos, los guiones son.. dificultosos!! jeje.

Capitulo 28
Astillas

Los ataques no eran particularmente frecuentes, pero venían sin advertencia.
En el quinto día después que comenzamos la búsqueda del esquema, cuando Ambrose debe haberse sentido particularmente terco o aburrido, hubieron ocho de ellos: uno cuando yo estaba despertando en la habitación de Wilem, 2 durante el almuerzo, 2 mientras estaba estudiando fisionomía en la Medica, y tres en rápida sucesión mientras estaba martillando hierro en la factoría.

El día siguiente no hubo ataques. De alguna forma eso era peor. Nada más que horas de espera para botar el zapato.

Así aprendí a mantener un Alar de hierro-duro a medida que comía y me bañaba, a medida que iba a clases y tenia conversaciones con mis maestros y amigos. Incluso lo mantenía mientras dueleaba en Simpatía Adepta. Al séptimo día de nuestra búsqueda, esta distracción y mi cansancio general llevo a mi primera derrota a manos de dos de mis compañeros de clases, finalizando mi racha perfecta de duelos invictos.

Podría decir que tenía mucho de que preocuparme, pero eso no seria completamente cierto.

Al noveno día de nuestra búsqueda Wilem, Simmon y yo estábamos peinando libros en nuestro hoyo de lectura cuando la puerta se abrió y Fela se deslizo dentro. Portaba un único libro en lugar de su usual carga. Estaba respirando pesadamente.

"Lo tengo" dijo, sus ojos brillaban. Su voz estaba tan excitada que sonaba casi fiera.

"Encontré una copia." Ella deslizo el libro hacia nosotros para que pudiéramos leer la hoja dorada en el fino lomo de cuero: Facci-Moen ve Scrivani.

Habíamos aprendido pronto sobre Scrivani en nuestra investigación. Era una amplia colección de esquemas hecha por un artífice muerto hace mucho llamado Surthur. Doce delgados volúmenes de detallados diagramas y descripciones. Cuando encontramos el índice, habíamos pensado que nuestra búsqueda estaba cerca de finalizar, como estaba listada: “Diagramas detallando la construcción de un maravilloso Cinco-Gramme, demostrado ser mas efectivo en la prevención de simpatía maléfica”. Ubicación: volumen nueve, pagina ochenta y dos.

Buscamos las ocho versiones de Scrivani en los archivos, pero nunca encontramos todo el set, volumen siete, nueve y once siempre estaban perdidos, sin duda que en la biblioteca privada de Kilvin.

Habíamos pasado dos días enteros buscando antes de finalmente rendirnos con Scribani. Pero ahora Fela lo había encontrado, no solo una pieza del puzzle, sino todo el asunto.

"¿Es el correcto?" preguntó Simmon, su voz con una mezcla de excitación y de incredulidad.
Fela lentamente removió su mano desde la unión más baja, revelando en brillante dorado: 9.
Yo me revolví fuera de mi silla, casi golpeándome en mi apuro para alcanzarla. Pero ella sonrió y puso el libro sobre mi cabeza. "Primero me tienes que prometerme una cena" dijo Fela.
Me reí y alcance el libro. "Una vez que termine, los llevare a todos a cenar".
Ella sonrió "Y tienes que decirme que soy la mejor secretaria de todos".
"Eres la mejor secretaria de todos" dije. "Eres dos veces mas buena de lo que Wil podría ser, incluso si el tuviese una docena de manos y cien ojos extra".
"Ick". Me tendió el libro. "Aquí tienes".
Me apure a la mesa y abri el libro.
"Las paginas no estarán o algo así", dijo Simmon en voz baja a Wil.
"No puede ser tan fácil después de todo este tiempo. Yo se que algo va a salir mal."
Me detuve de voltear páginas y entorne mis ojos. Entrecerré los ojos en la escritura.
"Lo sabia", dijo Sim, el balanceo su silla atrás en dos patas, cubriendo sus cansados ojos con sus manos.
"Déjenme suponer, tiene la tinta gris. O un gusano de libros, o ambos".
Fela se paro cerca y miro sobre mi hombro. "¡OH no!" dijo quedamente.
"Ni siquiera mire el libro. Estaba tan excitada. "Ella nos miro." ¿Alguno lee Vintico Antiguo?
"Yo leo la cháchara engorrosa que tu gente llama Aturano," dijo Wilem. "Me considero suficientemente multilingüe."
"Solo una noción", dije. "unas docenas de palabras".
"Yo puedo", dijo Sim.
"¿Realmente?" Sentí la esperanza elevarse en mi pecho de nuevo. "¿Cuándo elegiste eso?"
Sim movió su silla a través del piso hasta que pudo mirar el libro.
"Mi primer termino como E’lir escuche algo de poesía en Vintico Antiguo. Lo estudie por tres bimestres con el Cansiller.
"Nunca me ha preocupado la poesía", dije.
"Tu te lo pierdes" dijo Sim ausentemente mientras cambiaba unas pocas paginas. "La poesía en Vintico antiguo es asombrosa. Te pesa."
"¿Como es la metrica?" Pregunte curioso.
"No se nada acerca de metrica" dijo Simmon distraídamente a medida que movía un dedo pagina abajo en frente de el. "Es como esto:

Buscamos nosotros la palabra del trabajo de Scrivani de Surthur
Anhelo perdido en el filo de toda esperanza olvidada
Mas rápidamente lo encontró para sus buenos amigos la portadora de libros
Apasionada viene la cazadora Fela, sonrojada con el descubrimiento
Sin aliento su pecho su sangre acelerándose
Para enmarcar la roja mejilla con floreado carmín de belleza. 

[Sought we the Scrivani word-work of Surthur
Long-lost in ledger all hope forgotten.
Yet fast-found for friendship fair the book-bringer
Hot comes the huntress Fela, flushed with finding
Breathless her breast her high blood rising
To ripen the red-cheek rouge-bloom of beauty.]


"Ese tipo de cosas" dijo Simmon ausentemente, con sus ojos aun escaneando las paginas frente a el.
Yo ví a Fela girar su cabeza para mirar a Simmon, casi como si estuviese sorprendida de verlo sentado ahí.

No, fue casi como si hasta ese punto, el hubiese estado solo ocupando espacio alrededor de ella, como una pieza de mobiliario. Pero esta vez, cuando ella lo vio, ella lo hizo por completo. Su cabello rubio rojizo, la línea de su mandíbula, el ancho de sus hombros bajo la camisa. Esta vez cuando lo miro, ella realmente lo vio.

Déjenme decir esto. Eso valió todo el horrible e irritante tiempo perdido buscando en los Archivos solo para ver ese momento suceder. Valio la sangre y el miedo a la muerte verla enamorarse de él. Solo un poco. Solo el primer aliento de amor, tan tenue que probablemente ella no lo noto. No fue dramático, como un relámpago con truenos a continuación. Fue mas como cuando el pedernal golpea el acero y la chispa se desvanece casi demasiado rápido como para verla. Pero aun así, tú sabes que esta ahí, donde tú no puedes verla, astillándose.

"¿Quien te leyó poesía Vintica Antigua?- pregunto Wil. Fela pestañeo y volvió al libro.
"Titere" dijo Sim. "La primera vez que lo conocí."
"¡Titeret!" Wil se veía como si fuese a arrancarse sus cabellos. "Dios me castigue, ¿Porque no hemos ido donde el por esto? Si existe una traducción Aturiana de este libro el sabrá donde esta."
"Yo he pensado lo mismo cientos de veces los últimos días" dijo Simmon. "Pero el no ha estado últimamente bien. No será de mucha ayuda."
"Y Titere sabe lo que esta en la lista restringida" dijo Fela. "Dudo que el haya manejado algo así".
"¿Todos conocen a este Titere excepto yo?" pregunte.
"Los secretarios" dijo Wilem.
"pienso que puedo juntar la mayoría de esto" dijo Simmon, girando a ver en mi dirección. "¿Este diagrama tiene algún sentido para ti? Es un perfecto sin sentido para mí."
"esas son las runas." apunte "Claro como el día. Y esos son símbolos metalúrgicos." Mire mas de cerca. "El resto… no lo se. Tal vez abreviaciones. Podemos probablemente trabajar en ellos a medida que avancemos."
Sonreí y voltee hacia Fela."Felicitaciones, aun eres la mejor secretaria de todos."

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Con la ayuda de Simmon, me tomo dos días descifrar los diagramas en el Scrivani. Es mas, nos tomo un día descifrar y un día hacer una doble y triple revisión de nuestro trabajo.

Una vez que supe como construir mi gram, comencé a jugar una extraña clase de escondite y búsqueda con Ambrose. Yo necesitaba la entereza de mi libre concentración mientras trabajaba en la sygaldria para el gramo. Eso significaba bajar mi guardia. Así que podía solamente trabajar en el gram cuando estaba seguro que Ambrose estaba realmente ocupado.

El gram era trabajo delicado, pequeños grabados sin margen de error. Y no ayudaba que fuese forzado a robar tiempo en pedazos y piezas. Media hora mientras Ambrose bebía café con una jovencita en un café público. Cuarenta minutos cuando estaba atendiendo una lectura de lógica simbólica. Una hora y media completa mientras estaba trabajando en el escritorio frontal en los archivos.

Cuando no podía trabajar en mi gram, trabajaba en mi proyecto de mascota. De alguna forma fui afortunado cuando Kilvin me puso a cargo de hacer algo digo de un re’lar. Me dio la excusa perfecta para todo el tiempo que pasaba en la factoría.

El resto del tiempo lo pasaba deambulando en la sala común del Pony de Oro. Necesitaba establecerme como un cliente regular ahí. Las cosas se verían menos sospechosas de esa forma.

sábado, 9 de julio de 2011

Capitulo 27

Y bueno aqui esta el siguiente! traducido por Vicente!! yo no se que seria esto de personas como ustedes, gracias por traducir genialmente! n___n

Capitulo 27
Presión

Wil y Sim me estaban esperando en la esquina situada tras Anker’s. Traje por encima de dos jarras de cerveza y una bandeja con pan fresco y mantequilla, queso y fruta, y tazones de sopa caliente y espesa, con ternera y nabo.

Wil se frotó un ojo con la palma de su mano. Parecía un poco pocho por debajo de su oscura complexión Ceáldica, pero desde luego que no parecía tan mal cómo debería estar después de tres noches de poco sueño. “¿Cual es la ocasión?”

“Sólo quiero ayudaros a que mantengáis vuestras energías altas,” dije.

“Están mejor que la tuya,” Sim dijo. “Tuve una refrescante siesta durante mi clase de sublimación.” Sus ojos estaban un poco oscuros en los bordes, pero el tampoco parecía estar tan mal con el desgaste sufrido.

Wilem empezó a llenar su plato. “Mencionaste que tenías noticias. ¿Qué clase de noticias?”

“Están mezcladas,” dije. “¿Que quieres primero, la buena o la mala?”

“Las malas primero,” dijo Simmon.

“Kilvin no me dará los esquemas que necesito para hacer mi propio gram. Es la sigaldría involucrada. Runas para sangre y hueso y cosas por el estilo. El siente que son demasiado peligrosas para ser enseñadas a un Re’lar.”

Simmon parecía curioso. “¿Dijo el por qué?”

“No lo dijo,” admití. “Pero puedo suponerlo. Podría usarlas para hacer toda clase de cosas desagradables. Como un pequeño disco de metal con un agujero en él. Entonces si en él pusieras una gota de la sangre de alguien, podrías usarlo para quemarlo vivo.”

“Dios, es horroroso,” dijo Sim, dejando su cuchara. “¿Tienes alguna vez algún pensamiento agradable?”

“Cualquiera del Arcano puede hacer lo mismo con simpatía básica,” apuntó Wilem.

“Hay una gran diferencia,” dije. “Una vez hubiera fabricado ese artefacto, cualquiera podría usarlo. Una y otra vez.”

“Es demencial,” dijo Simmon. “¿Por qué haría alguien una cosa como esa?”

“Dinero,” dijo Wilem sombríamente. “La gente hace cosas estúpidas por dinero todo el tiempo.” Me dirigió una mirada significativa. “Como pedir dinero a gathessors sedientos de sangre.”

“Lo que me lleva a la segunda parte de mis noticias,” dije inconfortablemente. “Me enfrenté a Devi.”

“¿Solo?” dijo Simmon. “¿Eres estúpido?”

“Sí,” dije. “Pero no por las razones que estas pensando. Las cosas se pusieron feas, pero ahora se que ella no es responsable de los ataques.”

Wilem frunció el ceño. "Si no fue ella, ¿entonces quién?”

“Solo hay una explicación que tiene sentido,” dije. “Es Ambrose.”

Wilem sacudió la cabeza. “Ya hemos pasado por esto. Ambrose no se arriesgaría nunca. Él…”

Alcé una mano para pararle. “Nunca se arriesgaría a cometer felonía contra mí,” reconocí. “Pero no pienso que sepa a quien esta atacando.”

Wilem cerró su boca y parecía pensativo.

Continué. “Piensa en ello. Si Ambrose sospechaba que era yo, me habría llevado a cargos frente a los maestros. Lo ha hecho antes.” Me froté mi brazo herido. “Habrían descubierto mis heridas y hubiera sido cogido.”

Wil miró abajo a la superficie de la mesa. “Kraem,” dijo. “Tiene sentido. El podría sospechar que contrataste a un ladrón, pero no que irrumpirías por ti mismo. El nunca haría algo similar.”

Asentí. “Probablemente está tratando de encontrar la persona que irrumpió en sus habitaciones. O solo tomarse una fácil y pequeña venganza. Eso explica por que los ataques se han ido haciendo más fuertes. Probablemente piensa que el ladrón corrió hacia Imre o Tarbean.”

“Tenemos que llevar esto ante los maestros,” dijo Simmon. “Podrían registrar sus habitaciones esta noche. Sería expulsado por esto y azotado.” Una amplia, perversa sonrisa se extendió por su cara. “Dios, pagaría diez talentos si pudiera sujetar el látigo.”

Se me escapó una risita al respecto de su tono sangriento. Costaba mucho sacar el lado malo de Sim, pero una vez hecho no había vuelta atrás. “No podemos, Sim.”

Sim me dirigió una mirada de pura incredulidad. “No puedes decirlo en serio. No se puede librar con esto.”

“Yo sería expulsado por irrumpir en sus habitaciones en primer lugar. Conducta Inapropiada.”

“No te expulsarían por eso,” dijo Sim, pero su voz no mostraba ni de lejos certeza.

“No deseo correr el riesgo,” dije. “Hemme me odia. Brandeur secunda a Hemme. Aún estoy en la lista negra de Lorren.”

“Y de alguna forma aún encuentra la fuerza para meterse en líos con sus palabras."

“Eso son tres votos contra mí ya de comienzo.”

“Creo que no le das a Lorren suficiente crédito,” dijo Wilem. “Pero tienes razón. Te expulsarían. Sino por otra razón, lo harían por arreglar las cosas con el Barón Anso.”

Sim miró a Wilem. “¿Realmente piensas eso?”

Wilem asintió. “Incluso sería posible que ni tan sólo expulsaran a Ambrose.” dijo sombríamente. “Es el favorito de Hemme y los maestros saben los problemas que podría causar su padre a la Universidad.” Wil resopló. “Piensa en los problemas que Ambrose podría causar cuando heredase.” Wil bajó la mirada y sacudió su cabeza. “Estoy de acuerdo con Kvothe en esto, Sim”

Simmon realizó un gran, cansado suspiro. “Fantástico,” dijo. Entonces miró hacia arriba, donde estaba yo con los ojos entrecerrados. “Te lo dije,” dijo. “Te dije que dejaras a Ambrose desde muy al comienzo. Meterse en una batalla contra él es como poner los pies en una trampa para osos.”

“¿Una trampa para osos?” dije pensativamente.

Asintió firmemente. “Tus pies se meten dentro fácilmente, pero nunca más vas a salir a fuera nuevamente.”

“Una trampa para osos,” repetí. “Es exactamente lo que necesito.”

Wilem soltó una carcajada malévolamente.

“Lo digo en serio,” dije. “¿Dónde puedo obtener una trampa para osos?”

Wil y Sim me miraron con extrañeza y decidí no tentar a mi suerte. “Es broma,” mentí, no quería complicar aún más las cosas. Podía encontrar una por mí mismo.

“Debemos asegurarnos de que es Ambrose,” dijo Wilem.

Asentí. “Si está encerrado en sus habitaciones las próximas veces que sea atacado, eso supondrá una clara evidencia.”

La conversación recayó un poco, y después de un par de minutos comiendo silenciosamente, cada uno se sumergió en sus propios pensamientos.

“De acuerdo,” dijo Simmon, que al parecer había llegado a la misma conclusión. “Nada realmente ha cambiado. Todavía necesitas un gram. ¿No?” Miró a Wil primero, quién asintió, entonces lo hizo hacia mí. “Ahora date prisa para decirnos las buenas noticias antes de que me suicide.”

Sonreí. “Fela ha aceptado a ayudarme a buscar en los archivos el esquema.” hice un gesto hacia ellos dos. “Si vosotros os molestáis en uniros, eso significará largas y agotadoras horas en contacto cercano con la mujer mas bella de este lado del río Omethi.

Simmon se rió ante eso.

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Entonces comenzó nuestra búsqueda en los Archivos.

Sorprendentemente, fue divertido al principio, casi un juego. Nosotros cuatro nos dispersaríamos por los Archivos y más tarde volveríamos y registraríamos minuciosamente los libros en grupo. Nos pasamos horas charlando y bromeando, disfrutando del desafío y de la compañía de los demás.

Pero así como las horas se volvieron días de búsqueda sin resultado, la excitación se evaporó, dejando solo una férrea determinación. Wil y Sim continuaron vigilándome por la noche, protegiéndome con su Alar. Noche tras noche perdían sueño, haciéndoles parecer hoscos e irritados. Rebajé mi sueño nocturno a cinco horas para hacerles las cosas más sencillas.

Bajo condiciones ordinarias, cinco horas de sueño serían una cantidad suficiente para mí, pero aún me estaba recuperando de mis heridas. Lo que es más, necesitaba mantener constantemente el Alar que me mantenía a salvo. Era mentalmente exhaustivo.

En el tercer día de nuestra búsqueda se me fue la cabeza hacia abajo mientras estudiaba metalurgia. Solo pude dormitar durante medio minuto antes de que mi cabeza se cayera sola, manteniéndome despierto del susto. Pero un miedo glacial me persiguió durante el transcurso del día. Si Ambrose hubiera atacado en ese preciso instante, me habría matado.

Así pues aunque no podía permitírmelo, empecé a hurgar en mi monedero en proceso de adelgazamiento para comprar café. Muchas de las posadas y cafés cercanos a la Universidad atendían para el paladar de los nobles, así que estaba siempre disponible, pero el café nunca es barato. El Nahlrout habría sido menos caro, pero tenía efectos secundarios mas severos que quería evitar.

Entre rondas de investigacion, pudimos confirmar mi sospecha de que Ambrose era el responsable de los ataques. En esto, ya que en nada más, fuimos afortunados. Wil observó como Ambrose volvía a sus habitaciones después de su clase de retórica y al mismo tiempo, fui forzado a rechazar tirones que me provocaban escalofríos. Fela observó como Ambrose terminaba una tardía comida y después como volvía a sus habitaciones, un cuarto de hora más tarde sentí una sudorosa picazón de calor a lo largo de mí espalda y brazos.

Más tarde esa noche observé como volvía derecho a sus habitaciones en el Pony de Oro después de su turno en los Archivos. No mucho después, noté la tenue presión que me hizo saber que estaba intentando apuñalarme. Después de los hombros, siguieron varios pinchazos en otras partes más personales.

Wil y Sim estuvieron de acuerdo en que no podía ser coincidencia: era Ambrose. Mejor que eso, nos hizo saber que fuera lo que fuera que Ambrose estaba utilizando contra mí, se guardaba en sus habitaciones.

Capitulo 26

Holaaa!!! aqui ya esta el capitulo 26!! traducido por Laura y woow! no me cambie mas que dos letras o algo asi! yo se que despues de leerlo estaran inquietos por leer el siguiente, yo se que estaran subiendose a las paredes de ansiedad jaja por eso hoy mismo pondre el otro pero mas de rato. Q termine todo lo q tengo q hacer.Tambien por que este capitulo era para ayer en la noche pero no estuve.
Bueno agradescanle mucho a Laura, a decir verdad me gusto mucho por que de este cuando lo lei en ingles se me pasaron muchas cosas, asi q es genial leerlo en español.

Capitulo 26
Confianza

Aunque estaba bastante seguro de que Devi no estaba detrás de la felonía, tendría que ser un tonto para ignorar el hecho de que ella tenía mi sangre. Así que cuando quedó claro que hacer un gram iba a requerir una gran cantidad de tiempo y energía, me di cuenta de que había llegado el momento de hacerle una visita a Devi y asegurarme de que ella no era la responsable.

Era un día miserable: frío, con un viento húmedo que atravesaba mi ropa. Yo no tenía guantes ni sombrero, y tuve que conformarme con subirme la capucha y envolver mis manos en la tela de mi capa mientras la tiraba con más fuerza alrededor de mis hombros.

Mientras cruzaba el Puente de piedra, un nuevo pensamiento me vino a la mente: quizás alguien le había robado mi sangre a Devi. Eso tenía más sentido que cualquier otra cosa. Necesitaba asegurarme de que la botella con mi sangre estaba segura. Si ella todavía la tenía y no había sido manipulada, sabría que ella no estuvo involucrada.

Me encaminé hacía el borde occidental de Imre en donde me detuve en una taberna para comprar una cerveza y así abrigarme cerca de su fuego. Luego caminé por el ya familiar callejón y subí la estrecha escalera detrás de la carnicería. A pesar del frío y de la lluvia reciente, el olor a grasa rancia todavía flotaba en el aire.

Respiré hondo y llamé a la puerta.

Un minuto después la puerta se abrió, entonces el rostro de Devi se asomó a través de una estrecha abertura en la puerta

“Bueno, hola,” dijo. ¿Estas aquí por negocios o por placer?

“Negocios, sobre todo,” admití.

“Lastima.” Ella abrió más la puerta.

Cuando entraba en la habitación, di un traspié en el umbral de la puerta, tropezando torpemente hacia ella y apoyando brevemente una de mis manos sobre su hombro mientras recobraba el equilibrio.

“Lo siento,” dije, avergonzado.

“Estas hecho un desastre,” me dijo mientras cerraba la puerta. “Espero que no estes buscando más dinero. No le presto dinero a las personas que parecen que vinieran de una borrachera de tres días.”

Me senté en una silla, cansado. “Te traje tu libro.” Dije, sacándolo por debajo de mi capa y colocándolo en su escritorio.

Ella asintió a eso, sonriendo un poco “¿Qué te pareció el viejo Malcaf?”

“Seco. Poco conciso. Aburrido.”

“Y no había nada de imágenes tampoco, dijo secamente. “Pero eso no viene al caso.”

“Sus teorías sobre la percepción como una fuerza activa fueron interesantes,” admití. “Pero él escribe como si tuviera miedo de que alguien pudiera en realidad entenderlo.”

Devi asintió, con su boca fruncida. “Eso fue lo que pensé también.” Ella se inclinó sobre el escritorio y deslizó el libro más cerca de ella. “¿Que te pareció el capítulo sobre la propiocepción?”

“Parecía estar argumentando desde un profundo pozo lleno de ignorancia,” dije. “He atendido a personas en la Clínica con miembros amputados. No creo que Malcaf alguna vez lo haya hecho.”

La miré, atento por cualquier señal de culpa, alguna indicación de que ella haya estado practicando felonía contra mía. Era peor, no había nada. Ella parecía perfectamente normal, alegre y mordaz como siempre. Pero yo había crecido entre actores. Yo sé cuantas maneras hay de ocultar tus verdaderos sentimientos. Devi frunció el ceño de forma exagerada.

“Te ves muy serio sentado allí. ¿En qué piensas?

“Tengo un par de preguntas,” dije evasivamente. No estaba entusiasmado con esto. “No sobre Malcaf.”

“Estoy tan cansada de ser apreciada por mi intelecto.” Ella se inclinó hacia atrás y estiró los brazos sobre su cabeza. “¿Cuando seré capaz de encontrar un buen muchacho que solo me quiera por mi cuerpo?” Ella dio un exuberante estirón, pero se detuvo a la mitad de este; mirándome de forma perpleja. “Estoy esperando un comentario sarcástico. Por lo general eres más rápido que esto.”

Le sonreí débilmente. “Tengo muchas cosas en mente. No creo que hoy pueda competir con tu intelecto.”

“Nunca supuse que podrías competir con mi intelecto,” dijo. “Pero sí me gustan un poco las bromas de vez en cuando.” Ella se inclinó hacia delante y juntó sus manos encima del escritorio. “¿Qué clase de preguntas?

“¿Hiciste muchas sigaldrías en la Universidad?”

“Preguntas personales” Levantó una ceja. “No. No me interesó. Demasiada pérdida de tiempo para mi gusto.”

“No pareces ser la clase de mujer que no le importaría perder un poco de su tiempo,” le dije, trabajando una débil sonrisa.

“Así me gusta.” Dijo con aprobación. “Sabía que podías hacerlo.”

“¿Supongo que no tienes ningún libro sobre silgaldría avanzada?” Pregunté. “¿El tipo de cosas que a un Re’lar no le permiten el acceso?

Devi negó con la cabeza. “No. Aunque he tenido algunos textos sobre alquimia muy buenos. Cosas que nunca encontrarías en tu precioso Archivo.” La amargura se acentuó en su voz cuando pronunció la última palabra.

Fue entonces cuando todo tuvo sentido en mi cabeza. Devi nunca sería tan descuidada como para permitir que alguien robara mi sangre. Ella no la vendería para obtener una ganancia rápida. Ella no necesitaba el dinero. Ella no me tenía rencor.

Pero Devi vendería sus colmillos para entrar en el Archivo.

“Es curioso que mencionaras la alquimia,” dije tan calmado como pude. “¿Alguna vez has oído hablar de algo llamado la Ciruela Agitada?”

"He oído hablar de eso", dijo ella con facilidad. "Una cosita desagradable. Creo que tengo la fórmula." Ella volteó un poco en su asiento, mirando hacia la repisa. "¿Estás interesado en verla?"

Su rostro no la traicionó, pero con suficiente práctica, cualquiera puede controlarlo. Su lenguaje corporal tampoco la delató. Sólo había la más mínima tensión en sus hombros, sólo un indicio de vacilación.

Fueron sus ojos. Cuando le mencioné la Ciruela Agitada, vi un destello allí. No sólo de reconocimiento. De culpa. Por supuesto. Ella le había vendido la fórmula a Ambrose.

¿Y por qué no iba a hacerlo? Ambrose era un Secretario de alto rango. Él podía colarla en los Archivos. Demonios no, con los recursos a su disposición, ni siquiera tendría que hacer eso. Todo el mundo sabía que de vez en cuando el maestro Lorren concedía a académicos no miembros del Arcano el acceso a los Archivos, especialmente si sus mecenas estaban dispuestos a abrirle camino a una generosa donación. Una vez Ambrose había comprado una posada entera sólo para fastidiarme. ¿Cuánto más estaría él dispuesto a pagar por apoderarse de mi sangre?

No. Wil y Sim habían tenido razón sobre eso. Ambrose no era de los que se ensuciaban las manos si podía evitarlo. Era mucho más fácil para él contratar a Devi para hacer su trabajo sucio. Ella ya había sido expulsada. Ella no tenía nada que perder pero sí todos los secretos del Archivo que ganar.

"No, gracias", le dije. "No hago mucha alquimia." Inspiré hondo y decidí saltar directo al punto. "Pero si necesito ver mi sangre."

La expresión alegre de Devi se congeló en su rostro. Seguía sonriendo, pero sus ojos eran fríos. "¿Disculpa?" En realidad esa no fue una pregunta.

"Necesito ver la sangre que dejé aquí contigo", le dije. "Necesito saber que está a salvo."

"Me temo que no es posible." Su sonrisa se desvaneció por completo, y su boca dibujó una delgada línea. "No es así como hago negocios. Además, ¿Crees que sería lo suficientemente estúpida como para mantener ese tipo de cosas aquí?"

Sentí un nudo en el estómago, aún no me lo quería creer.

"Podemos ir a donde sea que tengas guardada mi sangre", dije con calma. "Alguien ha estado realizando felonía en mi contra. Necesito asegurarme de que no ha sido manipulada. Eso es todo."

"Como si yo simplemente te fuera a mostrar dónde guardo ese tipo de cosas", Devi me dijo con un sarcasmo mordaz. "¿Te golpeaste en la cabeza o algo así?"

"Me temo que debo insistir."

“¡Adelante y ten miedo!", dijo Devi con una mirada penetrante. "Adelante e insiste. No hará ninguna diferencia."

Fue ella. No había otra razón por la cual ella me ocultara mi sangre.

"Si te niegas a enseñármela", continúe, tratando de mantener mi tono de voz y la calma. "Entonces debo asumir que has vendido mi sangre, o que hiciste tu propio modelo de mí por alguna razón."

Devi se reclinó en su silla y se cruzó de brazos con una indiferencia deliberada. "Puedes asumir cualquier estupidez que te plazca. Verás tu sangre cuando saldes tu deuda conmigo y ni un momento antes que eso."

Saqué un muñeco de cera de debajo de mi capa y apoyé la mano sobre la mesa para que ella pudiera verlo.

"¿Se supone que esa soy yo?", dijo. "¿Y con esas caderas?" pero las palabras eran sólo una broma superficial, un acto reflejo. Su tono era lacónico y estaba lleno de rabia. Sus ojos eran duros.

Con mi otra mano saque un corto cabello de color rubio rojizo y se lo fije a la cabeza de la muñeca de cera. La mano de Devi fue inconscientemente a su propio cabello, su expresión era de sorpresa.

"Alguien me ha estado atacando", le dije. "Tengo que asegurarme de que mi sangre est—”

Esta vez, cuando mencioné mi sangre, vi a sus ojos parpadear hacia uno de los cajones de su escritorio. Sus dedos se movieron un poco, nerviosamente.

La miré a los ojos. "No," dije sombríamente.

La mano de Devi se precipitó hacia el cajón, tirando de él para abrirlo. No dudé ni por un segundo de que en el cajón estaba el modelo que ella había hecho de mí. No podía dejar que ella se apoderara de él. Me concentré y murmuré un vínculo. La mano de Devi se detuvo a medio camino de sacudir el cajón para abrirlo.

Yo no había hecho nada para hacerle daño. Sin fuego, no hay dolor, nada que ver con lo que ella me había hecho en los últimos días. Era sólo un vínculo para mantenerla inmóvil. Cuando me detuve en la taberna para entrar en calor, había tomado un poquito de cenizas de su chimenea. No era una gran fuente, lejos de lo que me hubiera gustado, pero era mejor que nada.

Sin embargo, probablemente sólo podría mantenerla así durante unos pocos minutos antes de que extrajera tanto calor del fuego que llegara a extinguirlo por completo. Pero eso debería darme el tiempo suficiente para sacarle la verdad y recuperar el modelo que ella había hecho de mí.

Los ojos de Devi se volvieron salvajes mientras ella luchaba por moverse. “¿Cómo te atreves!", me gritó. "¡Cómo te atreves!"

"Cómo te atreves!" Le respondí con enojo. "No puedo creer que confié en ti! Yo te defendí ante mis amigos—” Dejé la frase inacabada cuando sucedió lo inimaginable. A pesar de mi vínculo, Devi comenzó a moverse, con su mano avanzando poco a poco hacia el cajón abierto.

Me concentré con más fuerza y la mano de Devi se detuvo. Luego, lentamente, comenzó a avanzar de nuevo hacia adelante, desapareciendo dentro del cajón. Yo no lo podía creer.

"¿Crees que puedes venir aquí y amenazarme?" Devi siseó, su rostro era toda una máscara de ira. "¿Crees que no puedo cuidarme sola? Llegue a Re'lar antes de que me echaran, pequeño bastardo. Me lo gané. Mi Alar es como el océano en la tormenta.” Su mano ya casi estaba completamente dentro del cajón.

Sentí un sudor frío salir de mi frente y partí mi mente tres veces más. Murmuré otra vez y cada parte de mi mente hizo un vínculo por separado, concentrándome en mantenerla inmóvil. Extraje calor de mi cuerpo, sintiendo como el frío subía por mis brazos mientras me abalanzaba sobre ella. Fueron cinco vínculos en total. Mi límite extremo.

Devi se quedó inmóvil como una piedra, ella se rió entre dientes, sonriendo. "Oh, eres muy bueno. Ya casi me creo las historias acerca de ti. Pero, ¿qué te hace pensar que puedes hacer lo que incluso Elxa Dal no pudo? ¿Por qué crees que me expulsaron? Ellos temieron de una mujer que pudo igualar a un maestro en su segundo año. "El sudor hizo que su cabello claro se pegara a su frente. Ella apretó los dientes, con su cara de duendecillo embistiendo con determinación. Su mano comenzó a moverse de nuevo.

Luego, con un repentino y violento movimiento, de un tirón sacó la mano fuera del cajón como si la liberara de lodo espeso. Tiró fuertemente algo redondo y metálico sobre la parte superior del escritorio, haciendo que la llama de la lámpara saltara y chispeara repetidamente. No era un modelo. No era una botella con mi sangre.

"¡Hijo de puta!", dijo, casi gritando las palabras. "¿Crees que no estoy preparada para este tipo de cosas? ¿Crees que eres el primero en tratar de aprovecharse de mí? "Ella giró la parte superior de la esfera de metal de color gris. La esfera dio un distintivo Click y ella alejó lentamente su mano. A pesar de mis mejores esfuerzos, no pude mantenerla inmóvil.

Fue entonces cuando reconocí el dispositivo que ella había sacado del cajón. Lo había estudiado con Manet en el último bimestre. Kilvin se refería a ellos como “Aceleradores Auto-contenedores Exotérmicos," pero todos los demás los llamaban calentadores de bolsillo o muchachos-pobres.

Estos contenían queroseno, nafta o azúcar. Una vez activado, un muchacho-pobre quemaba el combustible que contenía adentro, echando tanto calor como el fuego de una fragua durante unos cinco minutos. Luego, tenía que ser desmantelado, limpiado, y recargado de nuevo. Eran desastrosos y peligrosos, y tendían a romperse con facilidad debido al rápido calentamiento y enfriamiento. Pero por un corto período de tiempo, estos le dan a un simpatista una fuente digna de energía.

Me sumergí en el Corazón de Piedra y separé otra parte de mi mente, murmurando el vínculo. Entonces traté de lograr el séptimo y no pude. Estaba cansado y herido. El frío estaba alcanzando mis brazos, y yo había pasado por mucho en estos últimos días. Pero apreté los dientes y me obligué a murmurar las palabras en voz baja.

Devi ni siquiera pareció notar el sexto vínculo. Moviendo lentamente como las manecillas de un reloj, ella jalo un hilo suelto desde su manga. El muchacho-pobre hizo un chirrido metálico así como un gruñido y el calor comenzó a expedir en series de olas llameantes.

"En este momento no tengo un vínculo decente para ti", dijo, mientras la mano que sostenía el hilo se movía lentamente hacia el muchacho-pobre. "Pero si no rompes tu vínculo, usaré esto para quemar cada trozo de ropa de tu cuerpo y sonreiré mientras gritas".

Es extraño la clase de pensamientos que pasan rápidamente por tu cabeza en situaciones como esta. Lo primero que pensé no fue que iba a quedar terriblemente quemado. Lo que pensé fue que la capa que Fela me había regalado se arruinaría y que me quedaría con sólo dos camisas.

Mis ojos miraron rápidamente la parte superior del escritorio de Devi en donde el barniz ya estaba empezando a burbujear en un anillo alrededor del muchacho-pobre. Podía sentir el calor irradiando contra mi rostro. Yo sé cuando estoy derrotado. Rompí los vínculos, con la mente dándome vueltas mientras que las partes de mi mente se juntaban de nuevo.

Devi se encogió de hombros. "Suéltala", dijo. Abrí mi mano y la muñeca de cera cayó ebriamente sobre el escritorio. Me senté con las manos en mi regazo y me quedé muy quieto, sin querer sobresaltarla o amenazarla de alguna manera. Devi se levantó y se inclinó sobre el escritorio. Estiró el brazo y me pasó una mano por el cabello, y luego hizo un puño, arrancándome algunos cabellos. Grite a mi pesar. Volviéndose a sentar, Devi recogió la muñeca y reemplazo su cabello por varios de los míos. Ella murmuró un vínculo.

"Devi, no entiendes", le dije. "Yo sólo necesitaba—”

Cuando vinculé a Devi, me había enfocado en sus brazos y piernas. Es la forma más eficaz de contener a alguien. Pero yo tenía una fuente de calor limitada con que trabajar y no pude gastar energía en nada más.

Pero ahora, Devi tenía suficiente energía, y su vínculo era como estar atrapado en una prensa de hierro. Yo no podía mover los brazos o piernas, o la mandíbula o la lengua. Apenas podía respirar, sólo tomaba pequeñas y poco profundas respiraciones que no requerían de ningún movimiento de mi pecho. Fue horroroso, como si alguien tuviera su mano alrededor de mi corazón.

"Yo confiaba en ti." La voz de Devi era baja y áspera, como una sierra con dientes afilados de un quirúrgico cortando una pierna amputada. "Yo confiaba en ti." Ella me dio una mirada que era pura furia y aborrecimiento. "De hecho, hubo alguien que vino aquí, buscando comprar tu sangre. Cincuenta y cinco talentos. Lo rechacé. Incluso hasta negué que te conocía porque nosotros teníamos una relación de negocios. Yo me atengo a los negocios que hago."

¿Quién? Yo quería gritar. Pero sólo podía hacer un sonido inarticulado así como un huuu huuu. Devi miró a la muñeca de cera que sostenía y luego al muchacho-pobre calcinando un anillo oscuro en la parte superior de su escritorio.

"Nuestra relación de negocios ha terminado", dijo con firmeza. "Hago un llamado de tu deuda vencida. Tendrás hasta el final del bimestre para regresarme mi dinero. Nueve talentos. Si te retrasas en pagarme tan solo un segundo, venderé tu sangre para recuperar mi inversión y me absuelvo de culpas contigo."

Ella me miró con frialdad. "Esto es mejor de lo que te mereces. Todavía tengo tu sangre. Si buscas a los maestros en la Universidad o al alguacil de Imre, esto terminará muy mal para ti. "



Ahora el humo estaba alzándose en forma de espiral desde el escritorio, y Devi movió la mano para sostener el modelo por encima del chirriante metal del muchacho-pobre. Ella murmuró y sentí una punzada de calor pasando por todo mi cuerpo. Se sentía exactamente igual a la fiebre repentina que me había estado plagando por días.

"Cuando libere este vinculo, dirás, “Entiendo, Devi." Después te irás. Al término del bimestre, enviarás a alguien con el dinero que me debes. Tú no vendrás. No quiero volver a verte de nuevo."

Devi me miró con tal desprecio que me estremezco al solo recordarlo. Luego, ella escupió sobre mí y diminutas manchas de saliva golpearon el muchacho-pobre y silbaron hasta volverse vapor. “Si te vislumbro de nuevo, incluso por el rabillo del ojo, esto terminara muy mal para ti."

Ella levantó el modelo de cera sobre su cabeza, luego lo dejó caer bruscamente sobre el escritorio con su mano muy recta en la parte superior del mismo. Si yo hubiera sido capaz de brincar del susto o gritar de pánico, lo habría hecho.

El modelo se volvió pedazos, los brazos y piernas se desprendieron, la cabeza se separó y comenzó a rodar erráticamente sobre el escritorio hasta caer al suelo. Sentí un repentino y brusco impacto, como si hubiera caído varios metros y aterrizado horizontalmente sobre un piso de piedra. Fue sorprendente, pero no tan malo como podría haber sido. A pesar del terror, una pequeña parte de mí se maravilló de su precisión y control.

El vínculo que me sujetaba desapareció, y respiré hondo. "Entiendo, Devi," le dije. "Pero puedo—”

"¡FUERA!", Gritó.

Salí. Me gustaría decir que fue una salida digna, pero eso no sería la verdad.